REPORTAJE
Los que mandan saben mucho
De los 87 municipios de la provincia, 38 tienen un alcalde universitario. Los títulos más presentes, Magisterio y Derecho
La Verdad, 06 de febrero 2011. MAITE MARTÍNEZ BLANCO mtmartinezblanco@gmail.com
Nos gobiernan agricultores, herreros, estanqueros, amas de casa, recepcionistas, monitores y jubilados. Pero también maestros, químicos, abogados, economistas, ingenieros y veterinarios. Casi la mitad de los 87 alcaldes de la provincia de Albacete han pasado por la universidad y tienen el título que lo acredita.
Otros se quedaron por el camino, a la alcaldesa de Casas Ibáñez, por ejemplo, sólo le falta una asignatura para tener el título de Historia; también el alcalde de Peñas de San Pedro se quedó a medio cursar Derecho.
Y hay quien incluso, entre pleno y pleno y reunión y reunión, se ha decidido a iniciar una carrera universitaria, como es la alcaldesa de Liétor, Josefa Moreno, que trata de sacarse una espinita que le quedó clavada cuando a los 16 años tuvo que dejar de estudiar para ponerse a trabajar. «Me saqué el graduado y lo intenté con el bachillerato, pero imposible, con dos hijas y trabajando y sin tantas posibilidades de estudiar a distancia como ahora, tuve que dejarlo a medio», cuenta esta mujer, que antes de dedicarse de lleno a la política (además de alcaldesa, es diputada provincial) ha trabajado hasta de vigilante de seguridad. Ahora Josefa hinca los codos cuando puede para conseguir licenciarse en Ciencias Políticas en la Universidad Nacional a Distancia y sumarse al 'club' de los 38 alcaldes albaceteños que tienen el título de educación superior, bien sea de licenciado, ingeniero o diplomado.
Doctorado sólo hay uno, Antonio Rubio, alcalde de Montalvos, que compatibiliza su trabajo como funcionario de la Consejería de Educación de Murcia, sus clases en la Universidad Nacional a Distancia en la delegación de Cartagena y, a 150 kilómetros de carretera, la alcaldía de su pequeño, ahí es nada.
Magisterio es, con diferencia, la carrera que más alcaldes han estudiado: 12 de los 38 tienen el título de maestro y llama la atención que todos ellos son socialistas. El PSOE tiene, por tanto, una buena cantera de políticos en las escuelas. Son maestros los alcaldes de Alcaraz, Caudete, Hoya Gonzalo, Vianos, Madrigueras, Pozo Lorente, Lezuza, Viveros, Robledo, Ontur, Motilleja y Montalvos, aunque éste último siempre ha trabajado como bombero.
Los ingenieros, del PP
Los ingenieros parecen preferir las siglas del Partido Popular: de los 13 alcaldes populares universitarios, hay tres ingenieros industriales que gobiernan Corral rubio, San Pedro y Carcelén; otros dos han pasado por la Facultad de Veterinaria, la alcaldesa de Villapalacios y el de Munera; un químico, Félix Diego Peñarrubia, es alcalde de Villamalea bajo las siglas del PP; también hay un Ingeniero Agrícola al frente de la alcaldía de Masegoso, una profesora de Contabilidad gobernando el pequeño Golosalvo y un diplomado en Relaciones Laborales en Bienservida.
El resto de los alcaldes del PP universitarios han cursado mayoritariamente Derecho, son quienes rigen los destinos de Jorquera, Riópar, Valdeganga y Mahora. Entre los socialistas también hay alcaldes que hay estudiado leyes, entre ellos dos destacados por su responsabilidad: la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, y el alcalde de Villarrobledo, Pedro Antonio Ruiz Santos, a la sazón, presidente de la Diputación Provincial.
Si buscamos comparaciones, hay que decir que la clase política albaceteña sale muy bien parada, en cuanto al nivel de instrucción de los vecinos a quienes gobierna. Un 43,6% de los regidores locales tienen sus conocimientos avalados por una universidad, cuando en la provincia de Albacete según el último censo de población, que se hizo en 2001, apenas un 10,1% de los habitantes podían acreditar tener un título de diplomado, licenciado o ingeniero.
El porcentaje es, además, bastante más alto que la media española. En las últimas elecciones del 2007, el 26,3% de los alcaldes elegidos en España eran universitarios, frente al 15% de los alcaldes que salieron de las urnas en 1979, las primeras elecciones democráticas.
Hay incluso quienes atesoran más de un título. Daniel Ballesteros, alcalde de Chinchilla, es el único ingeniero que gobierna bajo las siglas del PSOE, pero lo es por partida doble: cursó Caminos, Puertos y Canales y después la Ingeniería Técnica Industrial. Su vida laboral ha estado siempre vinculada a Telefónica, compañía de la que está «desvinculado» por un ERE, esas siglas tan tristemente famosas en los últimos tiempos. Ahora se dedica a la alcaldía de su pueblo al cien por cien, por el que cobra un sueldo neto de 1.500 euros mensuales, «podría ganar más como ingeniero», asegura convencido.
títulos sí, pero no 'titulitis'
Pese a su nivel de formación, los alcaldes no tienen 'titulitis', todos hablan de ganas de trabajar por su pueblo y voluntad de servicio a los vecinos, como las virtudes más necesarias en los regidores locales. Muy pocos citan los títulos, aunque quien más y quien menos opina que la formación nunca viene mal, «los estudios son imprescindibles, se debería exigir de Bachillerato para arriba», declara el alcalde de Bienservida, Francisco José Algaba (PP), diplomado en Relaciones Laborales. Otro diplomado, éste del PSOE, también opina que un mínimo de formación es básico «supongo que al menos tendrán que saber sumar, muchos alcaldes se piensan que 2 y 2 son 22 y así pasa, que luego les fallan las cuentas», dice con humor Santiago Ruiseñor, jubilado como director de hotel, pero muy ocupado en la alcaldía de Villalgordo del Júcar.
Otros advierten que «más importante que los estudios es ser honrado y buena persona»; lo dice Felicidad Alberola, alcaldesa de Abengibre (PSOE), que gobierna el pueblo, por las tardes, los fines de semana y en los ratos que saca a su trabajo como empleada de CCM en la oficina local.
Miguel Sánchez, alcalde socialista en Bogarra, estudió algo, pero muy joven tuvo que emigrar de su pueblo natal. Su vida ha sido un ir y venir, de Francia a Suiza, y entre medias a Bogarra, se iba a trabajar en la agricultura y en la construcción, y cuando regresaba a su pueblo se veía en el paro. Atrás quedó tanto avatar laboral, ya hace quince años que no emigra, y ahora anda medio jubilado. Dice que cuando se sentó en el sillón de la alcaldía le resultó «muy difícil», «yo andaba 'pegado' en política, no sabía nada de esto, pero alguno lo tenía que hacer y aquí estaba yo». Ahora asegura que «para ser alcalde no hace falta tener estudios, lo más importante es preocuparse por el pueblo y pedir por él».
Luego está la experiencia. Antonio Belmonte (PSOE) entró como concejal en el Ayuntamiento de La Gineta en 1983, es decir, lleva 27 años en la política local, por lo que se atreve a decir que ya es «casi catedrático» en la materia, «ningún alcalde llega enseñado, por muchos estudios que tenga, se aprende caminando».
Y si alguien ha aprendido caminando ese es Sinforiano Montes, el histórico alcalde del PP, dispuesto a llegar a los 50 años como regidor de Montealegre del Castillo, sólo le quedan cinco para batir este récord. Dice que a lo largo de su vida «he conocido alcaldes con mucha formación que lo han hecho fatal y al contrario, otros sin estudios, que han sido buenos alcaldes». En su opinión, la principal virtud de un alcalde es «atender a todos los vecinos por igual, con independencia de su ideología».
Todos universitarios
Las cosas cambian si miramos al Ejecutivo de Castilla-La Mancha, el presidente, la vicepresidenta y los consejeros, todos, han pasado por las aulas de alguna facultad y acreditan con títulos ser historiadores, médicos, físicos o maestros.
Entre sus señorías, los diputados de las Cortes autonomías, ocurre lo mismo, el nivel de instrucción también es bastante elevado. Entre los 47 diputados, todos excepto una decena han cursado estudios universitarios. En la cámara se sientan bastantes licenciados en Derechos (13) y un buen número de docentes, entre maestros y profesores. Llaman la atención, por inusual, que haya un diputado agricultor (Francisco López, parlamentario socialista) o un maquinista (Vicente Giménez, diputado del PP), también hay una animadora sociocultural (Nieves Arriero) y una filóloga que se declara ama de casa (Isabel Ruiz), ambas del PSOE.
También la composición del pleno del Ayuntamiento de Albacete es sobre todo de universitarios. Todos los concejales, excepto cuatro, no han pasado por la facultad.
En los bancos del PSOE se sientan seis maestros, un químico, una enfermera y dos diplomados en relaciones laborales. Entre los socialistas, sólo la alcaldesa ha estudiado Derecho.
Sin embargo, en la bancada de los populares encontramos seis concejales licenciados en leyes, un químico, una enfermera y dos economistas. También hay dos auxiliares de Enfermería y un concejal que dejó a medio Graduado Social. La única concejal de IU es licenciada en Filosofía
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